¿Seguro que son los ovarios? El dolor pélvico que nadie explica bien
Muchas mujeres llevan años achacando su dolor pélvico a los ovarios. Ecografía normal, analítica normal, y el dolor sigue. Lo que nadie les ha dicho es que a veces la causa está en el suelo pélvico — y eso no aparece en ninguna imagen.
El dolor pélvico crónico afecta a entre el 15% y el 25% de las mujeres en edad reproductiva. Es una de las causas más frecuentes de consulta ginecológica y, al mismo tiempo, una de las más infradiagnosticadas. Porque el dolor pélvico tiene muchas causas posibles, y una de las más frecuentes —la disfunción del suelo pélvico— raramente se considera en la primera consulta.
Qué puede causar dolor pélvico
El dolor pélvico en mujeres puede tener origen en múltiples estructuras y sistemas:
Origen ginecológico:
- Endometriosis: tejido endometrial fuera del útero. Causa frecuente e importante de dolor pélvico crónico, especialmente dismenorrea.
- Síndrome de ovario poliquístico.
- Quistes ováricos funcionales.
- Enfermedad inflamatoria pélvica.
- Miomas uterinos.
Origen urológico:
- Cistitis intersticial / síndrome de vejiga dolorosa.
- Infecciones urinarias recurrentes.
Origen digestivo:
- Síndrome de intestino irritable.
- Estreñimiento crónico.
Origen músculo-esquelético (suelo pélvico y estructuras adyacentes):
- Hipertonía del suelo pélvico (suelo pélvico en exceso de tensión).
- Puntos gatillo miofasciales en los músculos pélvicos.
- Disfunción de la articulación sacroilíaca.
- Coccigodinia (dolor en el cóccix).
El problema es que estas causas pueden coexistir, y es frecuente que el componente músculo-esquelético contribuya al dolor aunque la causa primaria sea ginecológica.
El suelo pélvico hipertónico: la pieza que falta
El suelo pélvico hipertónico —una musculatura pélvica en exceso de tensión o que no sabe relajarse— es una causa de dolor pélvico crónico enormemente infradiagnosticada.
Esto ocurre por varias razones:
- No es visible en una ecografía estándar.
- No aparece en analíticas.
- Los médicos que tratan el dolor pélvico no siempre incluyen la exploración del suelo pélvico en su valoración.
- La propia paciente puede no saber que esa zona puede palparse y evaluarse.
El suelo pélvico hipertónico puede producir:
- Dolor pélvico difuso o localizado en la zona vaginal, rectal o perineal.
- Dolor que empeora con la menstruación (sin que haya endometriosis).
- Dispareunia superficial (dolor en la entrada vaginal durante las relaciones).
- Dispareunia profunda (dolor con la penetración profunda).
- Vaginismo.
- Urgencia y frecuencia urinaria sin infección.
- Estreñimiento funcional.
El dolor menstrual: normal vs. patológico
La dismenorrea es extremadamente frecuente. Pero hay una diferencia entre un dolor menstrual leve-moderado que no interfiere con la vida cotidiana y un dolor que obliga a faltar al trabajo, que no cede con analgésicos o que empeora progresivamente con los años.
La dismenorrea primaria (sin causa orgánica identificable) tiene un componente muscular: el útero se contrae para expulsar el endometrio, y esas contracciones pueden generar espasmos de la musculatura pélvica circundante. La fisioterapia de suelo pélvico puede reducir la intensidad de la dismenorrea primaria trabajando la capacidad de relajación de esa musculatura. En VALSAM utilizamos hipopresivos como parte del abordaje: una técnica que regula la presión intraabdominal y puede aliviar la tensión acumulada en el suelo pélvico.
La dismenorrea secundaria —especialmente cuando es progresiva, empeora con los años y se acompaña de dolor durante las relaciones o dificultades para quedarse embarazada— puede ser un síntoma de endometriosis. Este diagnóstico requiere valoración ginecológica específica. La fisioterapia puede ser un complemento valioso en el manejo del componente muscular del dolor, pero no sustituye el tratamiento médico de la enfermedad.
Cuándo sospechar que el suelo pélvico está implicado
Piensa en el suelo pélvico como posible factor si tienes:
- Dolor pélvico que la exploración ginecológica no explica completamente.
- Dolor que empeora al estar mucho tiempo sentada.
- Dolor al usar tampones o al insertar un dedo vaginal.
- Dificultad para la penetración vaginal.
- Dolor que mejora con el calor local.
- Antecedentes de parto difícil, episiotomía o desgarro.
- Historial de tensión crónica, ansiedad o estrés.
- Dolor lumbar bajo o en el cóccix asociado al dolor pélvico.
El enfoque multidisciplinar
El dolor pélvico crónico raramente tiene una causa única. El mejor enfoque es multidisciplinar: ginecología, urología si es necesario, y fisioterapia de suelo pélvico como parte del equipo terapéutico.
Si llevas tiempo con dolor pélvico que no se explica bien, o si la causa está identificada pero el dolor persiste, una valoración de suelo pélvico puede aportarte información valiosa que ninguna ecografía puede darte.
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