¿Qué es el suelo pélvico y por qué importa (a cualquier edad)?
¿Sabes activar la musculatura del suelo pélvico? La mayoría de las personas no saben ni que existe hasta que algo falla. Y eso, en sí mismo, ya es un problema.
El suelo pélvico es uno de los grupos musculares más importantes del cuerpo humano y, al mismo tiempo, uno de los más ignorados. No aparece en las conversaciones cotidianas, apenas se menciona en la educación física escolar, y durante décadas se asoció casi exclusivamente con el postparto. Pero la realidad es mucho más amplia que eso.
¿Solo para mamás? No.
Este es el mito que más daño hace. El suelo pélvico existe en todas las personas —hombres y mujeres— y puede dar problemas a cualquier edad: en jóvenes deportistas, en personas con estreñimiento crónico, en hombres tras cirugía de próstata, en mujeres sin hijos.
En VALSAM Loeches, Inés —nuestra fisioterapeuta especializada en salud de la mujer— lo ve cada semana: personas que llevan años con síntomas que podrían haberse tratado mucho antes, simplemente porque nadie les dijo que no hacía falta haber sido mamá para tener una valoración.
Qué es exactamente el suelo pélvico
El suelo pélvico es un conjunto de músculos, fascias y ligamentos que forman la base de la pelvis —como una hamaca— con múltiples funciones fundamentales:
1. Soporte de los órganos pélvicos Los músculos del suelo pélvico sostienen la vejiga, el útero (en mujeres) y el recto. Cuando esta musculatura se debilita, los órganos pueden descender hacia la cavidad pélvica —lo que se conoce como prolapso.
2. Control de esfínteres El suelo pélvico rodea la uretra y el ano, y coordina la continencia urinaria y fecal. Cuando hay debilidad o coordinación alterada, aparecen pérdidas de orina (incontinencia urinaria) o de gases y heces.
3. Función sexual Los músculos del suelo pélvico participan en la respuesta sexual: en mujeres, contribuyen a la lubricación y la respuesta orgásmica; en hombres, participan en la erección y la eyaculación. La disfunción puede manifestarse como dolor durante las relaciones (dispareunia o vaginismo) o como dificultades en la respuesta sexual.
4. Estabilización del core El suelo pélvico trabaja en coordinación con el transverso del abdomen, los multífidos de la columna y el diafragma para formar la "caja" del core. Una disfunción aquí puede afectar a la estabilidad lumbar.
5. Función respiratoria El suelo pélvico se mueve coordinadamente con el diafragma durante la respiración: desciende en la inhalación y sube en la exhalación. Una tensión excesiva puede interferir con la mecánica respiratoria.
Cuándo hablamos de disfunción del suelo pélvico
La disfunción puede manifestarse de dos formas que parecen opuestas pero que ambas requieren atención:
Suelo pélvico débil (hipotonía)
El escenario más conocido. Los síntomas típicos incluyen:
- Pérdidas de orina al toser, estornudar, reír o saltar.
- Urgencia de orinar con pérdida antes de llegar al baño.
- Sensación de pesadez o presión en la zona pélvica.
- Prolapso genital.
Suelo pélvico hipertónico (en exceso de tensión)
Menos conocido pero igualmente frecuente. El suelo pélvico que está en exceso de tensión o que no sabe relajarse puede producir:
- Dolor pélvico crónico.
- Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia).
- Vaginismo (contracción involuntaria que impide la penetración).
- Dificultad para vaciar completamente la vejiga.
- Estreñimiento o dificultad para defecar.
- Dolor lumbar o de coxis.
Este segundo escenario es especialmente importante porque muchas personas con suelo pélvico hipertónico reciben el consejo de "hacer Kegel" cuando en realidad lo que necesitan es aprender a relajar, no a contraer más.
¿A qué edad puede afectar?
- Jóvenes deportistas: el impacto repetido en deportes de alto impacto (running, saltos) puede sobrecargar el suelo pélvico. Las pérdidas de orina en mujeres jóvenes deportistas son más frecuentes de lo que se reconoce.
- Embarazo y postparto: el embarazo aumenta la carga sobre el suelo pélvico durante nueve meses, y el parto puede producir desgarros musculares o daño nervioso.
- Perimenopausia y menopausia: los cambios hormonales reducen la calidad del tejido del suelo pélvico. La incontinencia y el prolapso son más frecuentes en esta etapa.
- Personas mayores: la combinación de cambios hormonales, pérdida de masa muscular y posibles antecedentes de parto o cirugía aumenta la prevalencia de disfunciones.
Por qué es importante tratarlo a tiempo
La incontinencia urinaria afecta al 35% de las mujeres en España y al 10% de los hombres. A pesar de ello, la mayoría no busca ayuda —por vergüenza, por creer que es algo normal con la edad o porque no sabe que existe tratamiento eficaz.
La fisioterapia de suelo pélvico tiene una eficacia demostrada para la mayoría de las disfunciones, con tasas de resolución de la incontinencia de esfuerzo superiores al 70% en algunos estudios. No es algo con lo que haya que vivir.
¿Hay algo de esto que te haya sorprendido? ¿O hay síntomas que llevas tiempo normalizando?
Inés realiza valoraciones de suelo pélvico en VALSAM Fisioterapia, en Loeches (Madrid). No hace falta haber tenido hijos. Escríbenos: +34 613 02 90 75
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