Incontinencia urinaria: no es normal, aunque sea frecuente
¿Y tú, sabes activar la musculatura del suelo pélvico cuando más lo necesitas —al toser, reír, saltar? Muchas personas no saben cómo hacerlo. Y muchas más llevan años perdiendo orina pensando que no tiene solución. La tiene.
"Es que he tenido hijos, es normal." "Es que ya tengo una edad." "Le pasa a todo el mundo." No. Es frecuente. No es normal. Y tiene solución.
La incontinencia urinaria afecta a una de cada tres mujeres en España. Es la disfunción del suelo pélvico más frecuente y, al mismo tiempo, la más normalizada y la más silenciada. Muchas mujeres conviven durante años —o décadas— con escapes que condicionan su vida sin saber que existe un tratamiento eficaz y no quirúrgico.
Tipos de incontinencia urinaria
No toda la incontinencia urinaria es igual, y el tipo determina el tratamiento:
Incontinencia urinaria de esfuerzo
Es la más frecuente. Se produce cuando un aumento de la presión abdominal —al toser, estornudar, reír, saltar o hacer deporte— supera la capacidad del suelo pélvico para mantener la uretra cerrada. El resultado: un escape de orina, que puede ir desde unas gotas hasta cantidades mayores.
Causa: debilidad de la musculatura del suelo pélvico y/o del mecanismo esfinteriano uretral. El suelo pélvico actúa como soporte de la uretra; cuando ese soporte falla, la presión abdominal empuja la orina hacia fuera.
Factores de riesgo: parto vaginal (especialmente con bebés grandes, instrumentación o empujes prolongados), menopausia, obesidad, deportes de impacto, cirugías pélvicas previas.
Incontinencia urinaria de urgencia
Se produce cuando hay una sensación repentina e intensa de urgencia para orinar que no puede posponerse, con pérdida antes de llegar al baño. Se asocia a contracciones involuntarias del músculo detrusor (la pared muscular de la vejiga).
Causa: hiperactividad vesical. La vejiga se contrae de forma involuntaria aunque no esté llena. Puede tener componente muscular, nervioso o mixto.
Incontinencia mixta
Combinación de los dos tipos anteriores. Es especialmente frecuente en mujeres postmenopáusicas.
Incontinencia por rebosamiento
Menos frecuente. Se produce cuando la vejiga no se vacía completamente y la orina acumulada termina por desbordarse. Puede asociarse a debilidad del detrusor o a obstrucción.
Por qué no es inevitable
La incontinencia urinaria no es una consecuencia inevitable del parto, la menopausia o la edad. Es el resultado de una disfunción muscular, nerviosa o anatómica que, en la mayoría de los casos, es tratable.
Los datos son claros:
- Una revisión Cochrane que analizó 31 ensayos clínicos concluyó que el entrenamiento del suelo pélvico supervisado es el tratamiento de primera línea para la incontinencia urinaria de esfuerzo, con tasas de curación o mejora significativa superiores al 70%.
- Los resultados del tratamiento fisioterapéutico se mantienen años después de finalizado el tratamiento, especialmente con una práctica de mantenimiento.
- La fisioterapia de suelo pélvico tiene una eficacia comparable o superior a la cirugía para la incontinencia de esfuerzo leve y moderada, sin los riesgos quirúrgicos.
El mito de los Kegel
Los ejercicios de Kegel son conocidos como el tratamiento estándar. Pero hay un matiz importante: hacerlos mal no funciona, y hacerlos cuando no son lo que necesitas puede empeorar el problema.
Errores frecuentes al hacer Kegel:
- Contraer el abdomen, los glúteos o los aductores en lugar del suelo pélvico.
- No incluir la fase de relajación (tan importante como la contracción).
- Hacer solo contracciones rápidas sin trabajar la contracción sostenida, o viceversa.
- Hacer Kegel cuando el suelo pélvico está hipertónico: en ese caso, añadir más contracción empeora el problema.
La fisioterapia de suelo pélvico no es solo enseñarte a hacer Kegel. Es una valoración individualizada de tu tipo de disfunción, seguida de un programa terapéutico adaptado a tu situación concreta.
La valoración de suelo pélvico
Una valoración fisioterapéutica de suelo pélvico incluye:
- Historia clínica detallada (síntomas, frecuencia, desencadenantes, antecedentes obstétricos y quirúrgicos).
- Exploración del tono, fuerza, coordinación y sensibilidad del suelo pélvico (mediante exploración perineal que la paciente debe autorizar).
- Evaluación de la postura, la respiración y la dinámica del core.
- Diseño de un plan terapéutico individualizado.
Es un proceso completamente natural y sin dolor, realizado con total privacidad y respeto.
¿Cuándo es necesaria la cirugía?
La cirugía para la incontinencia urinaria tiene indicaciones específicas: casos en los que la fisioterapia no ha producido los resultados esperados, incontinencia severa o prolapsos que requieren corrección quirúrgica. Para la mayoría de los casos de incontinencia de esfuerzo leve o moderada, la fisioterapia es el tratamiento de primera línea recomendado por las guías europeas de urología (EAU) antes de plantear intervención quirúrgica.
Si tienes incontinencia, la primera consulta debería ser con una fisioterapeuta de suelo pélvico, no en un quirófano.
¿Cuánto tiempo llevas conviviendo con esto sin buscar ayuda? No tienes que seguir haciéndolo.
Pide tu valoración de suelo pélvico en VALSAM Fisioterapia (Loeches, Madrid): +34 613 02 90 75
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