Fisioterapia pediátrica: cuándo llevar a tu hijo y por qué no hay que esperar
Una mala siesta puede dejarte con la cabeza inclinada varios días. A Unai, de 4 años, le pasó. Sus papis vieron que no mejoraba y decidieron traerle a VALSAM. Tratamos la tortícolis, le enseñamos ejercicios para hacer en casa, y en pocos días Unai volvía a moverse con normalidad.
Eso es lo que hace la fisioterapia pediátrica: atender esas cosas que "no pasan solas" antes de que se conviertan en un problema mayor.
En VALSAM tratamos niños desde los primeros meses de vida. Algunos son hijos de mamás que hicieron pilates con nosotras durante el embarazo y que ahora vuelven con sus peques cuando algo no va bien. Los acompañamos desde antes de nacer.
Por qué no conviene esperar
El cuerpo de un niño cambia muy rápido. Esa misma velocidad que hace que los niños aprendan todo tan deprisa también significa que cuanto antes se trabaja algo, mejores son los resultados. Muchas cosas que a los 6 meses se tratan en pocas sesiones, a los 4 años requieren mucho más tiempo y esfuerzo.
"Ya se le pasará" a veces es verdad. Pero cuando no lo es, la espera no ayuda.
Situaciones frecuentes en las que puede ayudar la fisioterapia pediátrica
Tortícolis: el cuello inclinado que no mejora
La tortícolis en bebés es más frecuente de lo que parece. El cuello queda inclinado hacia un lado, y el bebé gira la cabeza siempre en la misma dirección. A veces ocurre desde el nacimiento por la posición en el útero o durante el parto. Otras veces, como le pasó a Unai, aparece de repente por un mal gesto.
Cuando no se trata, puede provocar que el cráneo se aplane por apoyar siempre del mismo lado, o dejar desequilibrios posturales que se van arrastrando. Con fisioterapia temprana, los resultados son muy buenos.
Cabeza aplanada (plagiocefalia)
Si el bebé tiene un aplanamiento en un lado de la cabeza, casi siempre hay una tortícolis de fondo que hace que apoye siempre del mismo lado. Trabajar la tortícolis, enseñar a los padres cómo posicionar al bebé y estimular el tiempo boca abajo suele ser suficiente en la mayoría de los casos.
Desarrollo motor más lento de lo esperado
Cada bebé tiene su ritmo, pero hay hitos que orientan: control de la cabeza, volteos, sentarse, gatear, caminar. Cuando un bebé llega tarde a estos hitos, o cuando los alcanza pero con un movimiento muy asimétrico o de mala calidad, merece la pena hacer una valoración.
A veces es solo una cuestión de falta de estimulación. Otras veces hay algo que trabajar. En cualquier caso, es mejor saberlo.
Tono muscular alterado
Algunos bebés están muy "flojos" (hipotonía) o muy "rígidos" (hipertonía). La fisioterapia pediátrica trabaja para normalizar el tono y ayudar al bebé a moverse de la forma más funcional posible, sea cual sea la causa.
Dolores en niños mayores
Los niños también tienen dolores: la rodilla durante el crecimiento, el talón después del deporte, la espalda por la mochila. Estos problemas tienen tratamiento. No hay que normalizar que un niño deje de correr o saltar porque le duele algo.
Señales de que es el momento de consultar
- Tu bebé siempre gira la cabeza hacia el mismo lado.
- La cabeza de tu bebé tiene un aplanamiento visible.
- Tu bebé llega tarde a los hitos motores esperados para su edad.
- Tu bebé mueve un lado mucho más que el otro.
- Tu hijo lleva días con el cuello inclinado y no mejora.
- Tu hijo mayor se queja de dolor de rodilla, talón o espalda de forma repetida.
- El pediatra ha sugerido una valoración fisioterapéutica.
Si tienes dudas, escríbenos. No hace falta tener un diagnóstico claro para consultar.
En VALSAM trabajamos con bebés y niños en todas las etapas. Estamos en Loeches (Madrid). Escríbenos por WhatsApp: +34 613 02 90 75
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