¿Por qué te duele el hombro? Las causas más frecuentes y cómo diferenciarlas
¿Tienes esa "chepita" en la parte alta de la espalda y además el hombro te carga? No es casualidad. La postura con la zona dorsal redondeada y los hombros caídos hacia adelante es uno de los factores que más contribuye al dolor de hombro, y muchas veces pasa desapercibida porque la gente solo nota el síntoma final: el hombro que duele.
El dolor de hombro es el tercer problema musculoesquelético más frecuente después del dolor lumbar y cervical. Afecta al 20-30% de la población en algún momento de su vida. Y el problema es que muchas estructuras diferentes pueden generar un dolor similar, así que tratar la estructura equivocada no funciona. La valoración diagnóstica es clave.
Anatomía básica: por qué el hombro es tan complejo
El hombro no es una sola articulación: es un complejo de cuatro articulaciones que trabajan coordinadas (glenohumeral, acromioclavicular, esternoclavicular y escapulotorácica). Esta complejidad le da un rango de movimiento enorme —el mayor de todas las articulaciones del cuerpo— pero a costa de una menor estabilidad ósea. El hombro depende mucho más de la musculatura para su estabilidad que cualquier otra articulación.
Las causas más frecuentes de dolor de hombro
1. Síndrome de pinzamiento subacromial
Qué es: el espacio entre la cabeza del húmero y el arco acromial (la "bóveda" ósea sobre el hombro) es reducido. Cuando el brazo se eleva, los tendones del manguito rotador y la bolsa subacromial quedan "atrapados" entre esas dos estructuras, produciendo dolor e inflamación.
Síntomas: dolor en la cara lateral o anterior del hombro, especialmente al elevar el brazo (entre los 60° y 120°), al dormir sobre ese lado, y al hacer movimientos por encima de la cabeza.
Causas frecuentes: debilidad o desequilibrio del manguito rotador, alteración de la cinemática escapular (escápula discinética), postura con hombros caídos hacia adelante.
2. Tendinopatía del manguito rotador
Qué es: degeneración o irritación crónica de uno o más de los cuatro tendones del manguito rotador (supraespinoso, infraespinoso, subescapular, redondo menor). El supraespinoso es el más frecuentemente afectado.
Síntomas: dolor similar al del síndrome de pinzamiento, con posible debilidad al elevar el brazo o al hacer rotaciones. Si hay rotura tendinosa, puede haber pérdida significativa de fuerza.
Distinguirla de la rotura: una rotura parcial o completa del manguito puede producir síntomas similares a la tendinopatía, pero con mayor debilidad. La resonancia magnética es la prueba de imagen más útil para evaluar el manguito.
3. Bursitis subacromial
Qué es: inflamación de la bolsa subacromial, una estructura que actúa como "cojín" entre el manguito rotador y el arco acromial. Frecuentemente coexiste con el síndrome de pinzamiento.
Síntomas: dolor agudo, especialmente al elevar el brazo y al acostarse sobre ese lado. Puede ser muy intenso en fase aguda.
4. Capsulitis adhesiva ("hombro congelado")
Qué es: inflamación y contracción progresiva de la cápsula articular glenohumeral que produce dolor y limitación progresiva del rango de movimiento en todas las direcciones. Es especialmente incapacitante porque limita tanto la elevación como la rotación.
Síntomas: dolor difuso en el hombro + limitación progresiva del movimiento. La característica diferencial es la pérdida de movimiento pasivo en todas las direcciones.
Evolución: la capsulitis adhesiva tiene tres fases: inflamatoria (dolor creciente), congelada (pérdida de movimiento) y de deshielo (recuperación progresiva). El proceso completo puede durar de 1 a 3 años sin tratamiento, aunque con fisioterapia puede acelerarse significativamente.
Factores de riesgo: diabetes mellitus (multiplica el riesgo x5), hipotiroidismo, inmovilización prolongada, cirugía previa de hombro.
5. Artrosis glenohumeral
Qué es: desgaste del cartílago articular de la articulación glenohumeral. Menos frecuente que en cadera o rodilla, pero puede producir dolor significativo.
Síntomas: dolor profundo en el hombro, especialmente al mover la articulación. Crepitación (crujidos). Limitación del movimiento. Empeora con la actividad y mejora con el reposo.
6. Luxación o inestabilidad glenohumeral
Qué es: el húmero se sale parcial o totalmente de la cavidad glenoide. Frecuente en deportistas jóvenes tras un traumatismo directo. Puede evolucionar a inestabilidad crónica si las estructuras de soporte (ligamentos, rodete glenoideo) quedan dañadas.
Síntomas: episodios de "fallos" del hombro, sensación de que se va a salir, dolor en posiciones de riesgo (brazo elevado y en rotación externa).
7. Dolor referido al hombro
Importante: no todo el dolor que se siente en el hombro viene del hombro. Las raíces nerviosas cervicales C5 y C6 refieren dolor al hombro y al brazo. Un punto gatillo del trapecio o del supraespinoso también puede referir dolor al hombro.
Si el dolor de hombro se acompaña de síntomas cervicales, hormigueo en el brazo o se reproduce al mover el cuello, el origen puede ser cervical.
La conexión entre la "chepita" y el hombro
La cifosis dorsal —esa curvatura exagerada de la espalda alta que hace que los hombros caigan hacia adelante— reduce el espacio subacromial, altera la cinemática escapular y sobrecarga los tendones del manguito rotador. Es decir: si tienes "chepita", tu hombro trabaja en peores condiciones mecánicas y es más vulnerable a pinzamientos y tendinopatías.
Un ejercicio sencillo para empezar a notar la diferencia: pon un palo detrás de la espalda con rotación externa de hombros, intenta "sacar la chepita" y corrige la postura activamente. También el ejercicio de "cruzar los brazos" (abrazar los propios hombros y llevar los codos hacia adelante) ayuda a movilizar la zona dorsal y detectar dónde hay rigidez.
Pero ojo: estos ejercicios son un punto de partida. Si el hombro ya duele, necesitas una valoración que identifique la estructura concreta afectada.
Cuándo venir a vernos
La mayoría de los dolores de hombro responden bien a la fisioterapia. Cuanto antes se trate, mejor el pronóstico.
Señales de que necesitas valoración urgente:
- Dolor muy intenso de inicio brusco tras traumatismo (posible fractura o luxación).
- Pérdida significativa e inmediata de fuerza (posible rotura del manguito rotador).
- Dolor nocturno severo que no cede con ninguna posición.
¿Dónde exactamente te duele el hombro? ¿Al subir el brazo, al dormir sobre él, en reposo? Cuéntanos y valoramos tu caso en VALSAM Fisioterapia, Loeches: +34 613 02 90 75
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